Práctica Bolonia VI

1- De qué formas puede aceptar Aedinius, el nuevo periodista de Lo que Vd. debe saber, las modificaciones que le hace Clodius, el director del diario, a su trabajo.

El periodista en muchas ocasiones tiene que aceptar las modificaciones porque el director del periódico tiene derecho de decisión y veto y puede cambiar lo que considere oportuno. Se suele hablar de una co-autoria del director y el autor. Si el periodista no está de acuerdo o cree que no se respeta su ideología puede recurrir a la cláusula de conciencia.

Exponga las diferentes posturas que puede tomar Aedinius respecto a las enmiendas que le hace Clodius. Destaque también en qué casos permanecerá la firma de Aedinius y qué otras posturas puede adoptar respecto de su trabajo.

–          Aedinius podrá aceptar las modificaciones y asumir la nueva redacción de la noticia como propia,  manteniendo su nombre y respondiendo de la misma.

–          Aedinius también podrá aceptar las modificaciones y mantener la autoría pero desentenderse y  delegar las responsabilidades en el director, Cloudius.

–          Otra opción es no aceptar las modificaciones realizadas, por lo que la noticia no se publica. Aedinius sigue manteniendo todos los derechos del trabajo sin incurrir en deslealtad.

–          El director podrá rechazar la publicación, por lo que el autor dispone libremente de la obra sin incurrir en deslealtad.

 

2 Imagine un contrato de edición. Establezca las cláusulas que le parezca imprescindible para su firma cuando proceda a la publicación de su novela del futuro.

CONTRATO DE EDICIÓN

La editorial Salamandra con domicilio X y sede X, en adelante EDITORIAL.

Pablo Casas Quiroga, con domicilio X y sede X, en adelante el AUTOR.

Acuerdan realzar un contrato de edición conforme a las siguientes cláusulas:

1-      El autor se compromete a entregar el borrador definitivo de la novela “Las huellas del destino” el día 30 de mayo del año 2014. Este borrador constará de 400 páginas en formato PDF e ilustraciones realizadas por el propio autor.

2-      La editorial se compromete a lanzar una primera edición de 1000 ejemplares.

3-      Cada ejemplar tendrá un coste de 20 €.

4-      Al autor le corresponderán un 20% de las ganancias por derechos de autor.

5-      La edición se distribuirá por librerías de Galicia a partir del 8 de junio.

6-      El autor se reserva los derechos ante una futura  adaptación audiovisual.

 

En base al Art 60 de la Ley de Propiedad Intelectual.

Santiago, a  8 de mayo de 2014.

3 Lea un articulista de alguno de los libros:

Diez articulistas para la historia de la literatura española. Teodoro León Gross, Bernardo Gómez Calderón. Asociación Prensa de Madrid. Recoge artículos de los diez más relevantes de la historia de la prensa española, desde Mariano de Larra hasta Manuel Vicent, pasando por Pedro Antonio de Alarcón, Leopoldo Alas Clarín, Mariano de Cavia, Julio Camba, Josep Pla, César González Ruano, Francisco Umbral y Manuel Alcántara.

Artículo femenino singular. Diez mujeres esenciales en la historia del articulismo español”. Editado por la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) en colaboración con la Fundación Manuel Alcántara y la Asociación de la Prensa de Cádiz. Directores de la obra: María Angulo Egea y Teodoro León Gross. Lo integran: Fernán Caballero, Emilia Pardo Bazán, Concha Espina, Carmen de Burgos, Magda Donato, Josefina Carabias, Carmen Martín Gaite, Carmen Rico-Godoy, Carmen Rigalt y Rosa Montero.

Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.

 

Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: “Pero qué chiflados están los europeos”.

Comente el artículo con sus compañeros y relate sus aciertos (tema, forma de expresión, formato… y cuanto Vd. destaque por ser de su agrado).

El artículo que he elegido es “El Negro “de Rosa Montero, publicado en el diario “El País”. En él se relata la historia de una joven alemana que comparte su comida con un muchacho negro en el comedor escolar. Ella siente cierta pena por el chico y comparte de buen grado su almuerzo, para finalmente descubrir que se había equivocado de sitio y que fue el chico negro, tremendamente educado, el que compartió sin rechistar la comida.

Este artículo me gusta especialmente por la forma en que está relatado, cuenta una historia sencilla de manera brillante con un final inesperado. También por la idea o moraleja que transmite, no debemos tener actitudes de pena o paternalismo hacia los inmigrantes, por la sencilla razón de que todos somos iguales. A veces cometemos el error de pensar que estamos más avanzados , pero,  normalmente y como le sucedió a la protagonista,  nos solemos equivocar.

Por otra parte es una historia real, cotidiana lo que le da más sentido al mensaje.

 

 

PABLO CASAS QUIROGA

SEMINARIO 1

 

 

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